Edwin Espinoza: Plan Chávez 2021, en respuesta al periodo especial

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Edwin Martinez Espinoza | No se ustedes, pero yo voy a las colas; veo, hablo y comparto el malestar de la gente. Ya es común escuchar anécdotas de la inventiva popular para tratar de satisfacer los requerimientos alimenticios de la familia. Es común ver los rostros de gente que están sufriendo las consecuencias de la “hambruna inducida” por los dueños de las unidades productivas.

El cinismo de estos “empresarios” es su asociación para delinquir con la mayoría circunstancial en la Asamblea Nacional es difundir por redes sociales y medios implicados en la creación de condiciones para una guerra civil que todo es culpa de Maduro. La respuesta del Gobierno es blandengue, por un lado; el Ministerio de Comunicación e información está a la defensiva, no da pie con bolas en la tarea de pasar a una verdadera ofensiva comunicacional y propagandística contra la guerra psicológica.

Se volvieron puro encuentro para ver quien tiene mas seguidores en twitter, quien retwitea mas rápido pero para nada tocan la solución de fondo para enfrentar la campaña de mentiras de la gusanera imperial con la producción de contenidos radiales, televisivos, digitales, impresos y artesanales. Nadie se ha dado a la tarea de escuchar la voz de expertos académicos y expertos de la vida para generar una ofensiva propagandística que nos permita desintoxicar el imaginario colectivo Nacional e Internacional sobre la raíz del problema, su motivación, operadores y la solución.

Por el contrario; tengo entendido que funciona “una santa inquisición” dentro del propio Gobierno, para silenciar las voces de factores políticos y sociales que pudieran hacer su aporte desde una perspectiva critica y constructiva. Otra piedra en el zapato es el burocratismo que da la impresión de la existencia de una casta de funcionarios “convencidos” que la revolución va caer y están “raspando la olla”.

Para muestra, unos botones; desde el CÓDIGO SUNAGRO y otros parecido se estimula el mega bachaqueo de mas del 70% de los productos que no llegan a los anaqueles de los supermercados porque entre los distribuidores y comercializadores, los desvían mediante la distribución clandestina hacia bodegas y comerciantes informales que luego se lo venden al pueblo a precios impagables con el salario vigente, en esta operación, se esta enriqueciendo mucha gente en cadena; desde funcionarios administradores del CÓDIGO SUNAGRO hasta el vendedor al detallista, dolarizando el costo de la vida.

Pero esta dolarización no es al cambio del dolar controlado por el Gobierno sino al calculo dolar tododay. Nadie dice ni hace nada, pero la misma situación se repite “igual o peor” en el resto de la administración pública en todos sus niveles.
Hay un pram en donde menos lo imaginamos; todo lo están cosificando y convirtiendo en negocio perjudicando al pueblo noble por el que Chavez dio sus desvelos, sangre, sudor y lágrimas, hasta su propia vida. Como parte del Decreto de Emergencia Económica, el Presidente Maduro, activo los CLAP, pero esta iniciativa la están matando hacia abajo, no hay voluntad para pasar por encima del burocratismo y la corrupción de manera que el procedimiento de organización y funcionamiento de los CLAP sea mas eficiente, rápido y bien hecho.

Por el contrario, en algunas regiones fueron nombrados unos “técnicos” para manejar la planificación de los CLAP, mayoría de ellos tienen su corazón en los grandes supermercados, no en el pueblo. No han sido capaces de corregir las asimetrías de la distribución producidas por los actuales distribuidores en detrimento de pueblos enteros.

Por eso propongo, invocando los Poderes Creadores de nuestro pueblo, lo siguiente; Como hizo Chavez en el año 2000, nuestra Fuerza Armada Bolivariana, junto al Estado Mayor Alimentario y el Poder Popular agrupado en los CLAP, deberían asumir el Plan Chavez 2021. Este plan no es más que la extensión del Plan Bolivar 2000 que en su momento nos ayudo a superar una coyuntura que ponía en riesgo el nacimiento de la Quinta República, pero esta vez es para intervenir y controlar totalmente; el CÓDIGO SUNAGRO, CÓDIGO POLAR y cualquier otros mecanismos de este tipo que solo favorece al bachaqueo.

Además de controlar para refundar este sistema, debería asumir el control y el 100% de las operaciones de distribución para destinarlos a los CLAP, creando nuevas formas de comercialización dentro del marco de nuestra Constitución y la Ley de Precios Justos. El Plan Chávez 2021 deberá ir mas allá de la creación y control del nuevo modelo de distribución y comercialización, porque su fin es lograr nuestra independencia de la renta petrolera con la producción de lo que comemos, nuestra ropa, calzado y medicinas que se puede acelerar a través de la puesta en vigencia de las Leyes del Poder Popular para la activación, desde el barrio hasta el nivel central del Sistema de Planificación Participativa Territorial que genere la creación de unidades productivas adecuadas a la vocación de la tierra y su gente desde cada espacio Local.

Si los Consejos Locales de Planificación y Políticas Publicas hubiesen asumido el mandato Constitucional y las disposiciones legales, la situación no sería tan grave, porque esta instancia que es punto de encuentro entre el Poder Constituyente y Poder Constituido, tiene en sus facultades la Planificación, Ejecución y Control del Presupuesto del Municipio, pudiendo buscar financiamiento a través del Consejo Federal de Gobierno.

El Plan Chavez 2021 es una iniciativa perfectible que hago llegar a usted con el fin de aportar un modesto papel de trabajo que nos permita “hacer haciendo” como decia Mao.
Esta en nuestras neuronas pensar, en nuestra boca hablar y en nuestras manos hacer todo lo que sea necesario para la Construcción de un Socialismo Diverso, Crítico, Ético y Productivo.

Edwin Martinez Espinoza. Miembro Secretariado PPT Zulia.
@juanparao

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