Edwin Martínez: Los CLAP, un arma de doble filo.

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Edwin Martinez Espinoza | El Plan de defensa Nacional dentro del contexto actual es pertinente y necesario revisarlo. Si ya sabemos cuales son los objetivos que serian atacados en una guerra convencional, es un error tratar de protegerlos.

Sería un suicidio para la tropa que tenga una misión como esa. Nuestra amenaza no es convencional y nuestra defensa debe estar adecuada a la circunstancia. Hace un rato largo la primera linea de ataque enemigo esta entre nosotros, son paramilitares desmovilizados en Colombia y grupos apátridas entrenados con ese fin, jefeados por el narco terrorista Alvaro Uribe Velez.

Ellos están donde menos lo imaginamos, haciendo labores de espionaje para la construcción de su teatro de operaciones en todos los frentes. Están muy activos en las redes sociales; con la hostilidad psicológica, están en las colas; financiando y estimulando las operaciones de los bachaqueros, están en el barrio; estudiando el territorio, cazando a nuestros cuadros para tenerlos “marcados”.

Están muy cerca de gobernadores, alcaldes y funcionarios de la administración pública; para cosificar, burocratizar y mercantilizar los beneficios que son para el pueblo.

Estamos claros que el imperio y su gusanera bachaquera no solo vienen por el derrocamiento de Maduro, ellos vienen por todas y todos los venezolanos que formamos parte de movimiento revolucionario coautor de la revolución Bolivariana iniciada con el Comandante Chávez.

Su objetivo militar somos los Chavistas y su objetivo político es controlar el Gobierno y el Poder. Hasta aquí dejaré la reflexión “por ahora” para volver al tema que está muy estrechamente ligado a lo antes expuesto.

Los CLAP surgen como una iniciativa muy importante que se debió implementar hace mucho tiempo, incluso, a comienzos del año pasado, escribi un artículo publicado por www.aporrea.org titulado; Plan anti colas, que no pretendía ser “la fórmula mágica” sino un simple papel de trabajo para comenzar la formulación de lo que debíamos hacer.

Si el año pasado se hubiese implementado, otro gallo estaría cantando en la Asamblea Nacional. Actualmente, recibo información de todas las regiones del país que indican el manejo ineficiente, incapaz e inepto de los funcionarios responsables de facilitar la organización y activación de los CLAP.

En una guerra convencional y no convencional, los jefes de la tropa saben que deben tener tres elementos fundamentales; Armas, Municiones y Ración de Combate. Sin estos tres elementos, la tropa esta muerta en vida. Así ocurre con nuestro pueblo, si no somos capaces de alimentarlo, estamos derrotados, somos prisioneros de la mentira y tarde o temprano explotará ese barril de pólvora que está con la mecha corta y prendida, donde estamos sentados.

Cuando el Presidente Maduro anunció la activación de los CLAP, me sentí profundamente identificado, pero han cambiado varias veces la metodología de organización que es excluyente; no existe la forma de participación de los partidos que integran el GPPSB y en la mayoría de los casos están cayendo en el laberinto de la burocracia que desespera.
Por excluir al GPP y ser manejado bajo el capricho de “alguna” corriente del PSUV en la Gobernación o Alcaldía, corremos el riesgo de reproducir errores y vicios que en lugar de contribuir en solucionar problemas, pudiera ser generador de los mismos. La unión cívico militar es importante, acelerar el paso en la producción, distribución y control desde los CLAP es igual de importante, pero crear un CLAP y “engavetar” el censo porque fulano me cae mal o porque no voto por mi es un error que tarde o temprano se revertirá.

Ya vivimos la experiencia de como degeneró el sistema de abastos bicentenario, una de sus causas fue haber dejado intacta la gerencia de los antiguos CADA. Esa referencia de la historia reciente tiene que ser útil para evitar que los integrantes del CLAP no caigan en lo mismo. Para aumentar progresivamente la cantidad de productos destinados a las jornadas de casa en casa, el Presidente Maduro, debería eliminar el código SUNAGRO y otros mecanismos parecidos porque por esa vía se están desviando los productos hacia el bachaqueo.

La guerra económica tiene su vanguardia activa en la distribución, todos los dias suben los precios. El objetivo de la guerra económica es insurreccional, comenzaron con el empobrecimiento de nuestra moneda expresado en la liberación de precios y control de cambio. Si estamos bajo las hostilidades de la mano invisible del mercado, de los distribuidores y comercializadores tradicionales, la lógica indica que debemos avanzar en crear uno nuevo dentro del contexto de la Constitución Bolivariana.

Desde la llegada del Comandante a Miraflores comenzó el éxodo de capitales y empresas que observaron como “una piedra en el zapato” los derechos laborales establecidos en nuestra Constitución y en la Ley Orgánica de Trabajadoras y Trabajadores. El Gobierno Norteamericano y demás gobiernos subordinados a su política tienen en “sus preocupaciones” el temor a una revolución que usa el petróleo y todas las riquezas del país para la satisfacción de los derechos históricamente postergados de nuestro pueblo, por eso dicen que somos una amenaza.

Esta realidad justifica para ellos la injerencia ante “la gran prensa” y organismos multilaterales que ya perdieron vigencia jurídica. El plan de defensa en el contexto de la realidad actual tiene que ser eficiente, veloz y sobre todo; justo. Los CLAP tienen que abrir espacio a los partidos coaurtores de la revolución agrupados en el GPP, también somos Chavistas, no lo digo por mí, yo formo parte del CLAP de mi comunidad y en Cabimas el Alcalde Félix Bracho facilitó la participación de los partidos aliados, pero he recibido información de otras regiones donde están excluidos.

Tenemos que ver el asunto desde la perspectiva de águila, si nos han declarado guerra, nos atacan por todos los frentes y no somos capaces de unir esfuerzos desde el barrio, estamos jodidos porque la defensa de nuestra Soberanía Nacional la hacemos las 24 horas del resto de nuestras vidas desde el barrio con garantizar la eficiencia y la eficacia de bienes y servicios.

La defensa de nuestra Soberanía Nacional no es un acto exclusivo para nuestra Fuerza Armada Bolivariana, es una tarea de todas y de todos. Tenemos una inmensa tarea que nos supera en tiempo y espacio; preservar la herencia de nuestro líder histórico Hugo Chávez más allá de nuestra existencia. Para lograr nuestro objetivo, tenemos que “apagar” la mecha del barril de pólvora donde estamos sentados y poner bajo estricta vigilancia revolucionaria cada centímetro de nuestra Patria desde nuestro espacio natural, el barrio.

¡Hasta la victoria siempre!
¡Bolívar y Chávez viven!
¡La Patria sigue!

Edwin Martinez Espinoza.
Miembro Secretariado PPT Zulia.
@juanparao

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